Instagram y el afán de aparentar
Hace unas semanas publiqué la foto de la derecha. Claro, escogí la foto en la que me veo mejor. Caí en la moda favorita de la sociedad. Mostrar siempre sólo lo mejor de nuestras vidas. Nuestro mejor viaje. Nuestro mejor outfit. Nuestro mejor cuerpo. Aparentamos ser perfectos. Cuando la realidad es que perfecto nadie es. Ni tu cantante favorita, ni Bárbara de Regil, ni esa modelo de instagram que sigues sólo para ver sus fotos y luego deprimirte por no tener el abdomen igual que ella. Mi abdomen siempre ha sido mi mayor inseguridad. A veces se inflama tanto que parezco embarazada. Otros días está agüadito, y cuando le da el sol se alcanza a ver algo de celulitis. Y luego hay días en los que se ve firme y fuerte. Antes me comparaba una y otra vez. Deseaba tener el cuerpo de alguien más. Pero he aprendido a quererlo en cada una de sus formas. Y ha sido la mejor decisión. No te compares con los demás. No te dejes llevar por las apariencias. Concéntrate en ser cada vez tu mejor versión. Si observas ambas fotos, tomé una 3 segundos después de la otra. Cambiar de pose puede hacer una gran diferencia.